En el marco de la Semana Santa, el padre Dante Bernacki llamó a la comunidad salteña a vivir este tiempo como una oportunidad de reflexión profunda, reconciliación y encuentro con el prójimo, en un contexto marcado por la crisis económica y social que atraviesa la Argentina.
Durante una entrevista en el programa Sin Vueltas, el sacerdote remarcó que estas celebraciones constituyen “el corazón de la fe de la Iglesia”, con un calendario que culmina en la Pascua, eje central del cristianismo. “El centro no es el Viernes Santo, es el domingo, la resurrección. Soy cristiano porque Cristo resucitó”, expresó.
“La Semana Santa es el corazón de la fe de la Iglesia”
En ese sentido, explicó el sentido litúrgico de estos días, desde el Jueves Santo con la misa de la Cena del Señor, pasando por la celebración de la Pasión el Viernes Santo, hasta la Vigilia Pascual y el Domingo de Pascua. “Cada domingo del año es, en realidad, una celebración de la Pascua de Jesús”, destacó.
Más allá de lo religioso, Bernacki vinculó el mensaje pascual con la realidad social actual. Señaló que el país atraviesa “una crisis muy profunda”, donde la problemática económica impacta directamente en la vida cotidiana de las familias. “Se habla de macroeconomía, pero la microeconomía, el pan de cada día, es lo que más duele”, sostuvo.
“La corrupción enferma los corazones y quita la paz”
Frente a este escenario, el sacerdote pidió fortalecer la solidaridad y el compromiso con quienes más sufren. “Cristo sigue agonizando en el hermano que sufre. Ahí está nuestro compromiso”, afirmó, al tiempo que destacó el trabajo solidario que realizan desde las parroquias con la asistencia a sectores vulnerables.
También hizo foco en la división social y política, a la que definió como un obstáculo histórico del país. “Los argentinos no terminamos de encontrarnos con un objetivo común. Vivimos en una grieta permanente que nos desgasta”, advirtió. En esa línea, consideró que “no se puede construir una Argentina mejor peleando entre nosotros”.
Bernacki alertó además sobre problemáticas como la violencia, las adicciones y la desintegración familiar, y las vinculó a una crisis de valores. “La crisis económica va de la mano con una crisis moral”, afirmó, al mencionar hechos recientes de violencia que conmocionaron al país.
En su mensaje final, convocó a los fieles a “resucitar” en distintos aspectos de la vida cotidiana: en la familia, en el diálogo y en la convivencia social. “Nunca estuvimos tan comunicados, pero a la vez tan incomunicados. Hay que volver a mirarnos a los ojos”, reflexionó.
Finalmente, el sacerdote dejó un saludo pascual para los salteños y pidió renovar la esperanza. “Ojalá resucitemos a la paz, a la vida y al amor. Que vivamos con alegría profunda este domingo de Pascua”, concluyó.

