La ministra de Educación de Salta, Cristina Fiore, confirmó que durante el Último Primer Día (UPD) hubo casos de estudiantes que no pudieron ingresar a clases por no estar en condiciones adecuadas, aunque destacó que la jornada se desarrolló con una nueva reglamentación que permitió ordenar la situación y reforzar el trabajo con las familias.
Según explicó la funcionaria, la resolución emitida por el Ministerio buscó “respaldar a cada una de las instituciones educativas y decir claramente cómo se debe actuar”, frente a situaciones que en los últimos años se habían desvirtuado.
Fiore recordó que el UPD “empezó siendo una excelente idea, una actividad muy linda que hacían los chicos donde compartían su último primer día de clase”, pero advirtió que en algunos casos derivó en excesos, incluso con consumo de alcohol, generando problemas tanto dentro como fuera de las escuelas
En ese marco, detalló que los estudiantes que llegaron tras haberse amanecido o sin estar en condiciones para aprender “directamente no fueron recibidos, se les colocó falta y se pidió a los padres que los retiren”. La ministra señaló que aún no cuenta con cifras oficiales, ya que los datos serán consolidados durante la jornada.
La titular de la cartera educativa remarcó que el eje central de la medida fue involucrar a las familias. “La escuela sola no puede, es necesaria la corresponsabilidad de los padres”, sostuvo, y destacó que se trabajó en la reflexión para que los jóvenes puedan celebrar “sanamente”.
Finalmente, consideró que la resolución fue “una buena medida” porque permitió articular el trabajo entre el Ministerio, las instituciones educativas y las familias, en el inicio del ciclo lectivo.

