El hecho sucedió en julio cuando una mujer le sustrajo el arma reglamentaria a un policía que estaba prestando tareas como adicional.
Mediante un acuerdo de juicio abreviado y el reconocimiento de su responsabilidad, Fernanda Lluvinska Martínez, la mujer que robó el arma, fue condenada a ocho meses de prisión de ejecución efectiva, la cual se cumplirá de forma domiciliaria.
El arma no puso ser recuperada por lo que la mujer también condenada a pagar el valor del arma sustraída, cuyo valor es de $1.200.000, lo cuales deberá pagar en tres cuotas al Ministerio de seguridad.
Por otro lado, al efectivo que le robó el arma, deberá pagarle $400.000 pesos en concepto de daños, los cuales serán abonados en dos cuotas.

