Salta podría atravesar un verano con lluvias más tempranas, tormentas más intensas y un mayor riesgo de anegamientos por la evolución del fenómeno de El Niño hacia un “Super Niño”.
La advertencia la realizó Norberto Volante, especialista del INTA, en diálogo con Pelo y Barba, por Aries. El investigador explicó que se trata de un evento poco frecuente y de mayor intensidad que un Niño convencional.
Según indicó, las mediciones sobre el océano Pacífico ecuatorial anticipan que el fenómeno previsto para la primavera y el verano 2026-2027 podría adquirir características extraordinarias.
El fenómeno ya comenzó
Volante sostuvo que los primeros efectos ya pueden percibirse en la provincia, con temperaturas más elevadas, pocas heladas y una floración adelantada en algunas especies.
“El fenómeno comenzó ya”, señaló. El impacto más fuerte se sentiría desde fines de septiembre y durante octubre, cuando las lluvias comenzarían antes de lo habitual.
El especialista explicó que el calentamiento del Pacífico aumenta la evaporación y libera grandes cantidades de humedad hacia la atmósfera. Parte de ese flujo ingresa desde la Amazonia y alcanza el norte argentino.
Un 30% más de lluvias
El pronóstico apunta a un aumento cercano al 30% en las precipitaciones respecto de un período normal.
Sin embargo, Volante aclaró que la mayor preocupación no es solamente cuánto lloverá, sino la intensidad. Se esperan tormentas cortas, localizadas y capaces de descargar mucha agua en pocos minutos.
Ese tipo de episodio puede saturar rápidamente los suelos. Cuando el terreno ya no absorbe el agua, el excedente circula por la superficie y aumenta el riesgo de crecidas, anegamientos y daños en zonas urbanas y rurales.
Tormentas localizadas
Las precipitaciones no tendrían un comportamiento uniforme. Un sector podría recibir una tormenta muy fuerte, mientras que a pocos kilómetros podría no llover.
El investigador diferenció el escenario salteño del previsto para la región pampeana y la Mesopotamia. En esas zonas se temen inundaciones extensas por acumulación de agua, mientras que en Salta el principal peligro serán las tormentas intensas y concentradas.
También advirtió que la geografía de la provincia modifica la circulación atmosférica. Por ese motivo, la Puna y las zonas de alta montaña podrían registrar un comportamiento diferente al resto del territorio.

