Familiares y vecinos marcharon en Tartagal para reclamar justicia por la muerte de Valentina Cabana, de 15 años, y de su hija recién nacida, Evangeline. La movilización partió desde General Enrique Mosconi, en el Monumento a la Madre, y llegó hasta la Ciudad Judicial, donde exigieron avances en la causa y la imputación del médico que atendió a la joven.
Sin embargo, Valentina fue dada de alta el 29 de septiembre pese a presentar fiebre y síntomas compatibles con una infección. “Cuando confiás en un médico y llevás a tu hija sana, esperás que esté bien atendida. Eso no pasó, mi hija murió”, expresó su madre. Tras regresar a su casa, la joven volvió a descomponerse y, pese a los reclamos, la familia asegura que solo se le indicaron medicamentos ambulatorios.
Con el correr de los días, el estado de Valentina empeoró. Fue nuevamente intervenida quirúrgicamente y, ante la gravedad del cuadro, finalmente trasladada a Salta, donde fue sometida a nuevas cirugías. En total, tuvo cuatro operaciones en menos de nueve días. Falleció el 5 de octubre en terapia intensiva. Días después, también murió su hija Evangeline, a los 14 días de vida, en el Materno Infantil, según la familia, como consecuencia del mismo cuadro infeccioso.
La madre de Valentina sostuvo que hubo demoras, falta de respuestas y una subestimación del cuadro clínico. Además, cuestionó las dificultades para conseguir la derivación y el traslado, y apuntó a falencias del sistema de salud y de la obra social en la zona.
“Valentina tenía 15 años, recién empezaba a vivir
La causa quedó a cargo de la fiscalía encabezada por la Dra. Souto. La familia asegura que seguirá reclamando justicia y pidió el acompañamiento de la comunidad. “Valentina tenía 15 años, recién empezaba a vivir. Ningún hijo reemplaza a otro. Esto le puede pasar a cualquiera”, expresó Mariana Aranda durante la movilización.

