Sáenz advirtió que el país podría entrar en recesión: "La situación es compleja y no hay recuperación en el consumo"

Sáenz advirtió que el país podría entrar en recesión: "La situación es compleja y no hay recuperación en el consumo"

El gobernador de Salta cuestionó la falta de recuperación del consumo y aseguró que la clase media es la más perjudicada por la situación económica. También reveló que analiza adelantar las elecciones provinciales, aunque todavía no hay una decisión tomada.

El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, trazó un preocupante diagnóstico sobre la economía argentina y advirtió que el país podría ingresar en una etapa de recesión si no se producen cambios que permitan recuperar el consumo y la inversión. Durante una extensa entrevista con el programa A dos voces (TN), el mandatario provincial reconoció que algunos indicadores macroeconómicos mejoraron durante la gestión de Javier Milei, pero sostuvo que esos avances todavía no se reflejan en la vida cotidiana de las familias y que la clase media está soportando buena parte de las dificultades económicas. También habló de los recortes de fondos nacionales a las provincias, defendió su relación institucional con el Gobierno y dejó abierta la posibilidad de adelantar las elecciones en Salta, una definición que podría modificar el escenario político provincial de cara a 2027.

La advertencia más contundente llegó cuando una periodista le preguntó por el estancamiento de la actividad económica y si observaba un escenario recesivo tanto en Salta como en el resto del país. Sáenz respondió sin rodeos: "Si no se produce un cambio que veo que va a ser imposible, vamos a entrar en recesión por más que no se lo diga. O sea, la situación es compleja". La frase marcó el tono de una entrevista en la que combinó cuestionamientos al rumbo económico nacional con un reconocimiento a las medidas que el Presidente logró implementar y que, según su análisis, requieren complementarse con una recuperación efectiva de la actividad.

El mandatario explicó que los gobernadores debieron adaptar sus administraciones a una nueva forma de relación con el Estado nacional, caracterizada por la reducción de transferencias y la interrupción de programas que anteriormente contaban con financiamiento federal. En ese contexto, aseguró que las provincias tuvieron que reorganizar sus presupuestos para garantizar los servicios esenciales, mientras esperan una mejora económica que permita recuperar la actividad productiva y aliviar las dificultades que atraviesan trabajadores, comerciantes y familias.

"La clase media es la más golpeada y la que más está sufriendo"

Uno de los pasajes más significativos de la entrevista estuvo dedicado a la situación económica de los argentinos, especialmente después de la polémica que generaron las declaraciones de Javier Milei sobre quienes aseguran quedarse sin dinero antes del día 20 de cada mes. Sáenz consideró que el Presidente interpretó de manera demasiado literal una expresión que, en realidad, describe las dificultades que tienen numerosas familias para afrontar sus gastos habituales.

"Cuando el Presidente se enoja y toma literalmente lo del día 20, que la gente no llega al día 20, por supuesto se enoja y en su forma lo toma muy literal. Lo que estamos diciendo es que claramente la gente no está bien, que la gente no la está pasando bien", expresó.

El Gobernador aseguró que su contacto cotidiano con los salteños le permite conocer de cerca las consecuencias de la situación económica. Según explicó, muchos hogares se vieron obligados a modificar hábitos de consumo, reducir servicios y reorganizar gastos que anteriormente podían afrontar sin mayores inconvenientes.

"Acá el día a día es el problema, el día a día. Porque es cierto que no llegan a fin de mes", sostuvo. A continuación, describió algunas de las decisiones que, según su percepción, están tomando las familias para ajustar sus presupuestos: "Los chicos que mandaban a escuelas privadas los mandan a escuelas públicas, dejaron de pagar la obra social, dejaron de pagar el cable, ya el jardinero no va a su casa".

En ese contexto, dejó una de las definiciones más fuertes de la entrevista: "La clase media es la más golpeada siempre y es la que más está sufriendo".

Sus declaraciones apuntaron a mostrar que las dificultades económicas no se limitan a quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad, sino que también alcanzan a hogares que antes podían sostener determinados consumos y servicios. Para Sáenz, la reducción de estos gastos es una señal de que la recuperación económica todavía no se traduce en una mejora generalizada del poder adquisitivo.

"No se enoje el Presidente"

El Gobernador también aprovechó la polémica sobre el día 20 para explicar las dificultades financieras que, según afirmó, tuvieron que afrontar las provincias desde el comienzo de la actual gestión nacional.

Con una referencia directa a Milei, sostuvo: "No se enoje el Presidente, pero si nosotros no nos organizábamos, no llegábamos al día 20 y no podíamos pagar los sueldos".

Sáenz atribuyó esa situación a la interrupción de diferentes recursos y programas financiados anteriormente por Nación. Entre ellos mencionó las transferencias no automáticas, la paralización de la obra pública, los medicamentos oncológicos, el incentivo docente y los subsidios al transporte que, según explicó, dejaron de llegar a las provincias.

"Nos cortaron un montón de transferencias no automáticas, porque se cortó la obra pública, porque se cortaron los medicamentos oncológicos, porque se cortaron un montón de cosas", enumeró.

El mandatario señaló que las administraciones provinciales debieron asumir responsabilidades y gastos adicionales para mantener determinados servicios. Según su interpretación, la situación obligó a los gobernadores a realizar un esfuerzo de reorganización financiera similar al que enfrentan las familias cuando sus ingresos no alcanzan para cubrir todas las obligaciones del mes.

"Lo que le pasa a cualquier ciudadano común nos pasó a los gobernadores también, que tuvimos que ver cómo hacíamos para llegar al día 20 para poder pagar los sueldos", afirmó.

No obstante, Sáenz evitó plantear el escenario únicamente como un enfrentamiento con el Gobierno nacional. "Yo no miro para atrás, trato de mirar hacia adelante. Yo espero sinceramente, quiero que le vaya bien al Gobierno porque si le va bien al Gobierno nos va bien a todos", expresó.

Sáenz reconoció mejoras económicas, pero pidió reactivar el consumo

A pesar de sus advertencias, el Gobernador reconoció que la administración de Milei consiguió avances en determinados aspectos de la macroeconomía. Sin embargo, sostuvo que el principal desafío sigue siendo trasladar esos resultados a la economía cotidiana y generar condiciones que permitan una mayor actividad productiva.

"Le dimos las herramientas, tienen las herramientas. Es cierto que la macroeconomía mejoró, pero la microeconomía, los motores de la economía, el consumo, la inversión...", planteó al referirse al respaldo que distintos gobernadores brindaron a iniciativas impulsadas por la Casa Rosada.

Sáenz consideró que las provincias enfrentan limitaciones para aprovechar su potencial económico cuando no cuentan con las obras de infraestructura necesarias. En el caso de Salta, destacó que existen oportunidades vinculadas con la minería, la producción agropecuaria, la energía y la conexión con mercados internacionales, pero advirtió que esas posibilidades requieren inversiones y políticas que permitan desarrollar la actividad.

"Si no tenemos las obras para poder mostrar ese potencial, se nos hace muy difícil", explicó.

En esa línea, insistió en la necesidad de recuperar los principales motores de la economía. "Creo que se tiene que reactivar rápidamente el consumo, las inversiones tienen que llegar y esa es la única forma de que esto se pueda resolver", sostuvo.

El Gobernador también analizó la actitud de los sectores que continúan respaldando a Milei a pesar de las dificultades económicas. Según su evaluación, existe un núcleo de votantes que mantiene expectativas sobre el rumbo del Gobierno porque no desea regresar a las políticas anteriores.

"Hay un núcleo duro que todavía sigue de luna de miel con el Gobierno y que lo aguanta, y que lo espera, y que tiene esperanza porque no quiere volver al pasado", expresó.

Sin embargo, advirtió que ese respaldo no significa necesariamente conformidad con la situación actual. "Esto no quiere decir que la gente no quiera volver al pasado, que esté contenta con el presente, pero también mira hacia el frente y dice: ¿cuál es el futuro?", reflexionó.

Para Sáenz, muchas personas continúan esperando que las mejoras macroeconómicas terminen reflejándose en sus ingresos y condiciones de vida. No obstante, observó que, después de un período prolongado de ajustes, todavía no aparecen señales suficientes de recuperación en determinados sectores.

La falta de confianza y el riesgo país, entre las preocupaciones del Gobernador

Otro de los ejes económicos de la entrevista estuvo relacionado con las dificultades de Argentina para atraer inversiones internacionales, incluso en sectores donde el país cuenta con recursos naturales y oportunidades de crecimiento.

Sáenz consideró que uno de los principales problemas es la falta de confianza que genera la inestabilidad de las políticas públicas. Según explicó, durante sus viajes y encuentros con potenciales inversores detectó interés por las oportunidades productivas argentinas, pero también preocupación por la posibilidad de que las condiciones cambien con cada nuevo Gobierno.

"El norte argentino tiene todo lo que el mundo demanda, pero tenemos un grave problema, y esto hay que reconocerlo y hay que decirlo", señaló, antes de referirse al riesgo país y a la necesidad de construir mayor previsibilidad.

El mandatario se preguntó por qué Argentina enfrenta dificultades para reducir su riesgo financiero en comparación con otros países de la región. Su explicación estuvo centrada en la desconfianza sobre la continuidad de las reglas.

"Porque no hay confianza, no hay confianza en las políticas, no hay confianza en la dirigencia política, en la institucionalidad, en la seguridad jurídica", enumeró.

También cuestionó que desde distintos sectores políticos se anuncie la intención de revisar beneficios otorgados por administraciones anteriores, una situación que, según su análisis, genera incertidumbre entre quienes evalúan invertir en el país.

"Creo que hay políticas públicas y políticas de Estado que deben mantenerse en el tiempo y convertirnos en un país serio", afirmó.

Sáenz insistió en que la estabilidad institucional debería estar por encima de las diferencias partidarias. Para explicar su posición, señaló que no resulta conveniente que un inversor encuentre determinadas condiciones al momento de iniciar un proyecto y luego enfrente modificaciones sustanciales por un cambio de Gobierno.

"El inversor desde afuera dice: está muy bueno todo lo que tiene Argentina, pero viene un Gobierno y te cambia las reglas del juego, te cambia la seguridad jurídica", sostuvo.

El planteo coincide con posiciones que Sáenz había expresado anteriormente en encuentros vinculados con inversiones e infraestructura, donde reclamó acuerdos políticos capaces de trascender los mandatos presidenciales.

Sáenz confirmó que analiza adelantar las elecciones en Salta

En uno de los tramos finales de la entrevista, el Gobernador también dejó una definición política de importancia para el escenario provincial de 2027. Ante una consulta sobre la posibilidad de adelantar las elecciones en Salta, reconoció que el tema se encuentra bajo análisis, aunque aclaró que todavía no existe una determinación definitiva.

"Estamos analizando, yo creo que sí. Yo creo que sí", respondió.

Críticas a la discusión nacional por las PASO

La cuestión electoral también apareció cuando Sáenz fue consultado sobre la intención del Gobierno nacional de impulsar cambios en el sistema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

El Gobernador cuestionó que la dirigencia política concentre parte de sus discusiones en candidaturas, alianzas y modificaciones electorales cuando, según su interpretación, la ciudadanía tiene preocupaciones más urgentes.

"Con el tema este de las PASO, el régimen electoral, una vez más vamos en contramano de lo que estamos. Hablamos de candidaturas, hablamos de alianzas, hablamos de las PASO", señaló.

A continuación, planteó que estas discusiones no aparecen entre las principales demandas de la sociedad. "Ustedes hacen la encuesta de opinión y no veo que eso salga como algo prioritario, o sea, vamos en contramano", sostuvo.

También cuestionó la insistencia de la administración nacional sobre el tema y utilizó una expresión coloquial para describir la falta de definiciones: "Hoy el Gobierno con este tema de las PASO está dando más vueltas que perro para acostarse".

Sáenz remarcó que las prioridades políticas de las provincias no siempre coinciden con las del Poder Ejecutivo nacional. En ese sentido, insistió en que los gobernadores deben atender las particularidades de sus territorios y no limitar su agenda a las discusiones que impulsa la Casa Rosada.

"La agenda política del Gobierno nacional no es para nada la agenda política de los gobiernos de las provincias, las problemáticas son distintas y tenemos que analizarlas", afirmó.

La relación con Milei: "No comparto sus formas"

Durante la conversación también fue consultado por el estilo político y discursivo de Javier Milei, especialmente después de sus últimas declaraciones públicas y enfrentamientos con dirigentes y periodistas.

Sáenz marcó diferencias personales con el Presidente, aunque reconoció que su manera de comunicarse fue una de las características que lo llevaron a ganar las elecciones.

"Yo no comparto su forma. De hecho, yo soy completamente distinto", señaló.

Luego agregó: "Él ganó la elección de esa manera aquí en la Argentina. Y quizás esté de campaña internacional con esas formas. La verdad que no las comparto, pero tampoco las desconozco".

El Gobernador aclaró que mantiene una buena relación institucional con Milei y explicó que esa posición responde a su responsabilidad de gestionar la provincia y conseguir respuestas para los salteños, más allá de las diferencias políticas.

"Tengo una muy buena relación. Pero también porque la voy generando yo", afirmó.

En ese sentido, recordó que también mantuvo relaciones institucionales con las administraciones de Mauricio Macri y Alberto Fernández, y defendió la necesidad de construir vínculos con todos los gobiernos nacionales.

"Yo tengo buena relación con todos los gobiernos nacionales porque tengo la obligación de gobernar, de gobernar mi provincia", señaló.

Sáenz cuestionó el centralismo argentino y explicó que una relación conflictiva con la Nación puede perjudicar directamente a las provincias que dependen de decisiones y recursos administrados desde Buenos Aires.

"El centralismo es tan grande que, la verdad, nos vemos muy perjudicados. Y no se perjudica un dirigente político, termina perjudicando a quienes representa, y en este caso serían los salteños", advirtió.

Sin embargo, sostuvo que el diálogo no implica aceptar todas las decisiones nacionales. "Comparto, acompaño lo que hay que acompañar, pero también, cuando tengo que defender los intereses de los salteños, no soy un delegado nacional", remarcó.

"No sirvo de auxilio de nadie": la respuesta sobre los gobernadores

Uno de los intercambios políticos más directos se produjo cuando le preguntaron si los gobernadores funcionan como una suerte de rueda de auxilio para Milei, especialmente cuando necesita reunir votos en el Congreso.

Sáenz rechazó esa interpretación y sostuvo que cada mandatario provincial tiene la responsabilidad de negociar en función de las necesidades de su territorio.

"Eso depende de uno. Si uno se deja usar, también. En el caso mío, yo no sirvo de auxilio de nadie", afirmó.

Luego precisó cuál es su postura: "Yo lo que busco es auxilio para mi provincia y trato de conseguirlo".

El Gobernador explicó que su relación con Nación se basa en acompañar aquellas iniciativas que considera necesarias, pero también en cuestionar las decisiones que afectan los intereses provinciales.

"Nosotros acompañamos lo que hay que acompañar y, vuelvo a repetir, cuando afecta los intereses de la provincia, en el caso mío y de varios gobernadores, nos plantamos y peleamos", sostuvo.

También cuestionó una práctica que, según su visión, caracteriza desde hace años a la política argentina: la tendencia de los sectores opositores a obstaculizar a los gobiernos para recuperar el poder.

"El que gana gobierna como puede y el que pierde no acompaña. Pone palos en la rueda y trata de que te vaya mal para volver", expresó.

En ese contexto, sostuvo que los gobernadores habían acompañado herramientas legislativas solicitadas por Milei para llevar adelante su programa económico. Según su interpretación, ese respaldo debería servir para que el Gobierno nacional asuma plenamente los resultados de sus propias decisiones.

El reclamo por los ramales C-14 y C-15 y las inversiones en el norte

En otro tramo de la entrevista, Sáenz destacó las gestiones que viene realizando ante el Gobierno nacional para garantizar inversiones ferroviarias estratégicas para Salta y el norte argentino.

El mandatario contó que mantuvo reuniones con el jefe de Gabinete y el ministro de Economía para plantear la necesidad de incluir como obligatorias determinadas obras vinculadas con los ramales C-14 y C-15, que permiten conectar la región con Chile y Bolivia y facilitan la integración comercial hacia los océanos Pacífico y Atlántico.

"Yo vengo de tener una reunión con el jefe de Gabinete peleando por el ramal C-14 y C-15, que son el progreso del norte argentino", afirmó.

Según explicó, en las condiciones de la licitación ferroviaria se había previsto que determinadas intervenciones sobre estos ramales quedaran como optativas para los futuros concesionarios. Esa situación generó preocupación entre las autoridades salteñas y los sectores empresarios de la provincia, que consideran indispensable asegurar la continuidad y el desarrollo de la infraestructura ferroviaria.

"Nosotros planteamos que tenían que ser obligatorias, porque es la salida al Pacífico por el lado de Chile y la salida a Bolivia y, después, por Brasil, la salida al Atlántico", explicó.

Sáenz sostuvo que la infraestructura ferroviaria es una condición fundamental para aprovechar el crecimiento de sectores productivos como la minería y la actividad agropecuaria. También cuestionó que se espere exclusivamente la intervención privada para desarrollar proyectos estratégicos.

Como ejemplo, mencionó el desarrollo de Vaca Muerta y el papel que tuvo el Estado en la construcción de las condiciones necesarias para impulsar ese complejo energético.

Para el Gobernador, el debate ferroviario representa una discusión más amplia sobre el federalismo, la distribución de inversiones y las oportunidades de desarrollo regional. "Federalismo es progreso. Progreso es oportunidades para todos", resumió.

Sáenz habló de 2027 y evitó confirmar una candidatura presidencial

La entrevista también incluyó preguntas sobre el escenario político nacional de 2027 y la posibilidad de que Sáenz participe en una futura competencia presidencial.

El mandatario consideró que el oficialismo nacional parece haber elegido al gobernador bonaerense Axel Kicillof como uno de sus principales adversarios políticos, una interpretación que vinculó con las críticas que recibe el dirigente peronista.

"Claramente el Gobierno eligió como rival a Kicillof", sostuvo.

A continuación, planteó que existe un sector de la sociedad que busca una alternativa política diferente de la confrontación entre posiciones ideológicas extremas.

Según su visión, esos votantes no necesariamente esperan la aparición de un nuevo dirigente ajeno a la política, sino alguien con experiencia de gestión que pueda ofrecer una propuesta distinta a las alternativas tradicionales.

Cuando le preguntaron directamente si podría convertirse en candidato presidencial, Sáenz evitó confirmar esa posibilidad y señaló que antes de discutir nombres es necesario presentar un proyecto político y económico.

"Hablar de candidaturas antes de presentar... Yo quiero un país federal, antes de presentar un plan económico, político...", comenzó diciendo.

Luego definió las cualidades que, a su entender, debería reunir quien aspire a conducir Argentina.

"Yo creo que la gente está buscando una persona con sentido común, con criterio y, por sobre todas las cosas, con corazón, con humildad y con grandeza para gobernar este país", expresó.

Consultado sobre el futuro del oficialismo, también reconoció la profundidad de las reformas impulsadas por Milei y señaló que no todos los dirigentes políticos se habrían animado a aplicar medidas de esa magnitud.

"No sé si otro dirigente político se hubiese animado a hacer todo lo que está haciendo Milei", afirmó.

De todas maneras, insistió en que la discusión sobre el futuro del país no debería reducirse a una confrontación de nombres o espacios políticos, sino concentrarse en la construcción de políticas sostenibles y acuerdos que permitan recuperar la confianza.

"El Presidente tiene que entender que gobierna para los zurdos también"

Hacia otro momento de la entrevista, Sáenz dejó una definición sobre el modo en que, según su concepción, deben ejercer el poder quienes llegan a conducir un gobierno.

El mandatario consideró que las diferencias ideológicas no pueden convertirse en un obstáculo para atender las necesidades de toda la población y defendió la búsqueda de consensos entre sectores políticos enfrentados.

"Desde que gobiernan, no gobiernan para los que los votaron, gobiernan para todos", afirmó.

Luego llevó ese razonamiento directamente a la figura del Presidente: "El Presidente tiene que entender que gobierna para los zurdos también, y que gobierna para los que no opinan como él, y que gobierna para todos los argentinos".

Sáenz utilizó su propia experiencia en Salta para explicar esa posición. Según sostuvo, su responsabilidad como Gobernador no consiste en distinguir a los ciudadanos por su ideología o preferencia electoral, sino en atender las demandas de toda la provincia.

"Yo en Salta no le pregunto al que se me arrima: ¿vos me votaste?, ¿vos sos liberal?, ¿sos zurdo?, ¿de dónde sos? No, soy salteño, a mí no me interesa", expresó.

Finalmente, volvió a destacar el diálogo como una herramienta esencial de la vida democrática y reclamó que el Gobierno nacional escuche las posiciones diferentes sin interpretarlas como ataques o señales de debilidad.

"El Gobierno tiene que entender que el diálogo no es debilidad. El diálogo es fortaleza. El diálogo es humildad. El diálogo es la base de la democracia", afirmó.

Y concluyó: "Hay que aprender a escuchar, no enojarse cuando escuchás algo que te molesta o que no comparte tu misma opinión. Hay que aprender a escuchar. Hay que consensuar. Hay que construir el consenso".

Las declaraciones de Sáenz dejaron así un diagnóstico que combina preocupación económica, reclamos institucionales y definiciones políticas de cara a los próximos años. Su advertencia sobre una posible recesión se sumó a los cuestionamientos por la pérdida de poder adquisitivo, la situación de la clase media y los recortes nacionales. Al mismo tiempo, la posibilidad de adelantar las elecciones en Salta introdujo una novedad política que podría adquirir mayor relevancia a medida que avance la definición del calendario electoral de 2027.

 
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