El proyectil ingresó por la zona de la axila posterior, recorrió parte del torso y quedó alojado en su pecho. Hasta ahora no hay sospechosos.
Una mujer en Salta fue víctima de una bala perdida cuando salía de su casa para ir a trabajar durante la madrugada del domingo. Su papá escuchó los gritos de auxilio y cuando salió la vio tendida en el asfalto.
El episodio ocurrió en el exterior de una vivienda de Tartagal, cerca de una sala de primeros auxilios del barrio. La bala atravesó la espalda de la mujer de 32 años y quedó alojada debajo de uno de sus senos.
La víctima, empleada de una panadería del centro de la ciudad, había salido de su vivienda en el complejo habitacional conocido como 101 departamentos, en el barrio Villa Saavedra, junto a su padre. Apenas el hombre cerró el portón, escuchó los gritos de su hija.
La hermana de la víctima contó a El Tribuno cómo fue la secuencia. “Mi hermana sale todos los días a trabajar a las 6 de la mañana, pero como toda esa zona está muy oscura, mi papá siempre la acompaña hasta la vereda”, dijo sobre los minutos previos. “Ella arrancó y casi inmediatamente mi padre la escuchó que gritaba pidiendo auxilio”, añadió.
El hombre inmediatamente se acercó a su hija, quien alcanzó a decirle que algo le había golpeado la espalda y que sentía ardor intenso. Minutos después, se descompensó. En ese momento apareció un policía que se encontraba en la zona. Se acercó con el arma encima porque escuchó las detonaciones en las inmediaciones. Entre los dos la sostuvieron en la calle mientras el uniformado pedía refuerzos y una ambulancia, pero la asistencia no llegó.
Ante la gravedad de la situación, decidieron trasladarla por sus medios. “El policía le dijo que no podían esperar más porque tenía una herida de bala”, relató la familiar. En el centro de salud le realizaron una tomografía que permitió ver el trayecto del proyectil. Según explicó, el médico evaluó que la bala impactó contra una costilla al ingresar, lo que la desvió y evitó que perforara un órgano vital. “La estabilizaron, está recuperándose, pero nos dijeron que no la pueden operar, por ahora”, dijo la hermana.
Sobre el origen del disparo, la familia admite que no tiene certezas. “Suponemos que es algún loco que andaba haciendo tiros o que se ocultó en la oscuridad que es mucha porque otra cosa no podemos imaginar”, manifestaron. Además, destacaron el rol del agente que se acercó de inmediato. “El policía fue casi un ángel que llegó para auxiliarla a mi hermana”, afirmó.
Algunos vecinos que se acercaron al lugar dijeron haber visto a dos jóvenes a bordo de una motocicleta pasar lentamente por el sector momentos antes del ataque, pero por el momento esa información está siendo investigada.
Un hombre armado entró a un local de artículos varios en Santa Fe, disparó varias veces contra una cajera de 16 años y escapó sin llevarse dinero ni mercadería. El ataque ocurrió el viernes 10 de julio, minutos antes de las 20, en el comercio ubicado en San Jerónimo 2194.
Las cámaras de seguridad del local registraron la secuencia completa. En las imágenes se ve a la empleada junto a la caja mientras clientes hacen fila. El agresor entró, le apuntó con una pistola y gatilló varias veces. El arma se trabó. La manipuló y volvió a disparar. La adolescente quedó inmóvil, en estado de shock, y alcanzó a llevarse la mano al hombro, donde recibió el impacto. Tras el ataque, el sospechoso se dio a la fuga.
La víctima fue trasladada al Hospital Cullen. Fuentes del caso indicaron que fue dada de alta, ya que la herida no revestía gravedad. Por disposición del fiscal Andrés Marchi, de la Unidad Especial de Homicidios, se ordenaron dermotests a todos los involucrados y el relevamiento fotográfico y planimétrico de la escena. La búsqueda de huellas en el local dio resultado negativo, aunque el perito balístico secuestró material de interés.
La investigación tomó otro rumbo cuando el Comando Radioeléctrico halló en Pasaje Cervantes al 3000 una motocicleta Gilera negra sin dominio, junto a dos cascos y una llave. En el baúl encontraron un buzo negro con capucha, también secuestrado. Los rastros papiloscópicos obtenidos en el lugar serán cotejados en el sistema AFIS. El agresor permanece prófugo.

