El ministro sostuvo que los problemas por créditos impagos deben resolverse entre privados y defendió mantener las reglas del sistema financiero sin cambios.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, ratificó la postura del Gobierno de no intervenir frente al endeudamiento y la creciente mora de las familias, al considerar que se trata de una relación que debe resolverse entre quienes otorgaron los créditos y sus clientes.
El funcionario puso especialmente el foco sobre bancos y entidades emisoras de tarjetas no bancarias, al señalar que fueron esas compañías las que evaluaron las condiciones bajo las cuales prestaron dinero y, por lo tanto, deben asumir los riesgos derivados de posibles incumplimientos.
“Gente grande que sabe lo que hizo y a quién le prestó”, expresó Sturzenegger al referirse a las entidades financieras, y agregó que si actualmente enfrentan dificultades para recuperar esos fondos, el problema corresponde principalmente a quienes tomaron la decisión de otorgar los créditos.
El Gobierno rechaza modificar las reglas por la mora
Sturzenegger defendió la decisión oficial de mantener al Estado al margen de eventuales conflictos generados por el incumplimiento de préstamos y cuestionó las críticas dirigidas hacia el Ejecutivo por el deterioro de algunos indicadores crediticios.
Para fundamentar su posición, sostuvo que todo el financiamiento bancario destinado al sector privado equivale aproximadamente al 12% del Producto Bruto Interno, una proporción que comparó con niveles superiores al 70% registrados en países como Chile y Brasil.
El ministro agregó que la totalidad de la cartera irregular representa menos del 1% del PBI, un dato que utilizó para relativizar la dimensión macroeconómica del incremento de los incumplimientos.
Cuatro millones de personas accedieron por primera vez al crédito
Otro de los argumentos planteados por Sturzenegger estuvo relacionado con la ampliación del acceso al financiamiento. Según indicó, casi cuatro millones de personas ingresaron por primera vez al mercado crediticio durante los últimos dos años.
Para el funcionario, modificar las condiciones actuales frente al aumento de la morosidad podría generar consecuencias sobre quienes necesiten acceder a préstamos en los próximos años.
En ese sentido, sostuvo que Argentina necesita reglas estables para desarrollar el mercado financiero y cuestionó los antecedentes de cambios recurrentes en las condiciones económicas y regulatorias.
La mora familiar vuelve al centro de la discusión económica
Las declaraciones colocan nuevamente el foco sobre la capacidad de pago de los hogares y el crecimiento de las dificultades para afrontar compromisos financieros, en un escenario donde una parte de las familias recurre al crédito para sostener diferentes niveles de consumo.
La posición planteada por Sturzenegger establece que el Gobierno no prevé intervenir para resolver los problemas entre deudores y entidades financieras, al considerar que corresponde a las partes asumir las consecuencias de las condiciones pactadas.
De esta manera, el Ejecutivo mantiene su criterio de evitar modificaciones regulatorias ante el incremento de los incumplimientos y apuesta a preservar las actuales reglas del mercado crediticio, mientras la evolución de la mora de los hogares continúa bajo seguimiento.
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