Un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia estimó una caída de la actividad del 1,6% para el tercer trimestre del año. Ya serían dos trimestres consecutivos en rojo. El dato de la provincia es extrapolable a nivel nacional.
El indicador PulsoBA, elaborado por la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, estimó una caída de la actividad de 1,6% en el tercer trimestre de 2026 respecto del período anterior. Con ese resultado, la actividad habría acumulado dos trimestres consecutivos con retroceso. Es decir, ya se encuentra en recesión técnica. Por su incidencia en el entramado productivo de todo el país y por la capilaridad industrial de la provincia de Buenos Aires, el indicador del BAPRO es un complemento del Estimador Mensual de la Actividad (EMAE) elaborado por el Indec.
De confirmarse el dato el próximo 24 de noviembre, cuando el Indec actualice el EMAE, sería la segunda vez que la economía entra en recesión técnica bajo la administración Milei, luego de la contracción del PBI que se produjo entre el primer y el segundo trimestre de 2024 como parte de las repercusiones económicas y sociales del ajuste inicial de La Libertad Avanza.
El indicador PulsoPBA registró para septiembre una caída de 1,2% mensual y de 0,9% en términos interanuales. Con este resultado, entre enero y septiembre la actividad acumuló una contracción promedio de 0,3 interanual frente a igual período de 2025. A su vez, el nivel de actividad se ubicaría 2,1% por debajo del registrado en diciembre de 2025. En términos productivos, una hecatombe. El dato de septiembre también permite completar el tercer trimestre del año, que habría cerrado con una caída de 1,6% frente al trimestre anterior.
“Durante septiembre la industria manufacturera cayó 2,1% interanual, aportando la principal incidencia negativa en la variación interanual total (-0,9%). Asimismo, el comercio (-3,5%) y transporte y comunicaciones (-2,3%) acompañaron a dicho sector como principales determinantes negativos de la variación”, puede leerse en el reciente informe de PulsoBA.
Así y todo, la intermediación financiera fue la de mayor contracción, con un derrumbe del 8,3% y ya acumula tres meses consecutivos mostrando números rojos en este tipo de comparación.
Es una línea similar a los indicadores nacionales, los únicos sectores que mostraron números positivos fueron los vinculados a la actividad agroexportadora, la pesca y los hidrocarburos, el eje central de la Argentina como una economía de enclave bajo el paraguas de La Libertad Avanza.
“El sector agropecuario volvió a ser el principal contrapeso positivo en la variación total dado su peso sectorial (+3,5% industrial), aunque la pesca avanzó un 19,7% y la explotación de minas y canteras lo hizo en un 12,4%”, concluyó el informe del Banco Provincia.
Las pymes en crisis
Las ventas minoristas de PyMEs cayeron 0,2% interanualmente en agosto de 2026 y 12,9% frente al mismo mes de 2023. Asimismo, al comparar el promedio del último año acumulado (septiembre 2025 – agosto 2026) contra el período equivalente previo (diciembre 2022 - noviembre 2023), la disminución en las ventas alcanza 10,1%.
Estos datos corresponden a un reciente informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) que analiza el derrotero de las pequeñas y medianas empresas, núcleo productivo afectado directamente por el modelo reprimarizador de la administración Milei.
“Respecto del mismo mes de 2023, se observan caídas en la totalidad de los rubros. Entre los más golpeados se encuentran Alimentos y bebidas (-42,0%), Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción (- 37,0%) y Textil e indumentaria (-25,7%)”, puede leerse en el informe citado.
El ingreso de bienes de consumo finales incide de forma directa sobre la fabricación local. Estos productos no solo compiten de manera directa con los elaborados localmente, sino que también desplazan el proceso productivo del resto de las etapas de la cadena.
“La mayor oferta de bienes importados impacta de manera directa sobre la producción de las PyMEs industriales. Durante el segundo trimestre de 2026, su producción registró un retroceso de 26,9% en comparación con el mismo período de 2023. En este mismo período, las importaciones de bienes de consumo final explicaron el 15,5% de las importaciones totales (neto de combustibles), frente a 11,2% registrado en igual lapso de 2023. Asimismo, al evaluar la trayectoria anualizada, se verifica una disminución sostenida de 22,9% en el nivel de actividad industrial de este segmento”, concluyó el CEPA.
Desde noviembre 2023 hasta junio 2026, se produjo una reducción de 181.542 puestos de trabajo en pequeñas y medianas empresas (considerando empresas de hasta 500 trabajadores). Esto equivale a una pérdida media de 193 empleos pymes por día desde el inicio de la administración Milei.

