El planeta entero está posando sus ojos sobre el potencial minero de Argentina. En su territorio, conviven distintos tipos de minerales que podrían cambiar radicalmente el rumbo del sector. La importancia geológica es uno de los puntos fuertes de esta tierra de oportunidades. Uno de los minerales argentinos más relevantes es el níquel, que se está alzando como un recurso estratégico de la economía global.
Si bien Argentina no se posiciona entre los líderes mundiales del níquel, como sí lo hacen Indonesia o Australia, poderosos hallazgos y proyectos recientes han colocado al país como un actor emergente. Dispone de yacimientos de estas características en las provincias de Jujuy, Salta y San Juan. Yacimientos como Mina Purísima (Cochinoca, Jujuy) y Las Águilas (San Luis) resaltan por potencial, advierte un informe del gobierno argentino.
El oro y la plata de Santa Cruz también podrían definir el futuro de Argentina. Se comunicaron hallazgos imponentes de oro (199,3 gramos por tonelada) y plata (8,356 gramos) en la perforación inaugural en el Macizo del Deseado, en la provincia de Santa Cruz, ciudad de Río Gallegos. Con descubrimientos como estos, Argentina va ganándose día a día un lugar privilegiado en el sector global. Hay otro mineral que resulta todavía más popular y estratégico.
Pensaban que era imposible, pero este mineral podría cambiarnos la vida en Argentina
El mineral que todas las potencias quieren y brota en Argentina significó un antes y un después para el país. Sin embargo, nada puede compararse con la fiebre actual del litio. Argentina reporta las segundas reservas mayores de este recurso, con alrededor de 22 millones de toneladas, consigna Mongabay. Conforme la demanda internacional de este material aumenta, el país trata de ubicarse como centro mundial de producción de energías renovables.
El litio, también conocido como el oro blanco del siglo XXI, ya se ha convertido en el motor económico del noroeste argentino. Sin embargo, no está exento de polémica porque muchos cuestionan su sostenibilidad. En este punto, toma fuerza la opción de recurrir al litio geotérmico, una especie de “litio verde” u “oro verde” (siguiendo con la denominación popular del litio). Este tipo de litio se obtiene a partir de fluidos calientes subterráneos enriquecidos con litio, boro y potasio.
Cómo se obtiene el litio geotérmico de Argentina
El procedimiento se efectúa extrayendo la salmuera geotérmica y separando el litio a través de tecnologías directas. Luego, se devuelven los fluidos a la tierra, usando además el calor natural para producir energía renovable. Por medio de estas acciones, el consumo de agua, las emisiones y el uso de grandes superficies de terreno.
Se supera a las técnicas convencionales de producción en términos de sostenibilidad. Llegados a este punto, conviene aclarar que existen diferentes vías para extraer el litio de la salmuera geotérmica. La existencia de este mineral en esas aguas surge como una opción innovadora que disminuye el impacto ambiental.
A su vez, abre una interesante oportunidad en zonas como Neuquén, por su riqueza geotérmica. Esta tendencia comenzó a ganar popularidad en el otoño de 2020, cuando se confirmó que Wheal Clifford, en Cornualles, Inglaterra, había elevados niveles de litio en aguas geotérmicas. En la actualidad, países como Reino Unido, Alemania y Estados Unidos ya se permiten explorar esta tecnología.
“Oro verde”, una gran oportunidad minera para Argentina
Al no desprender recursos hídricos abundantes, este tipo de litio verde está alineado con los objetivos de descarbonización global. Argentina, integrante del “Triángulo del litio”, basa gran parte de su producción en salmueras de altura. No obstante, informes recientes efectuados por la Cámara Geotérmica (CGA) y el Centro de Excelencia en Geotermia de los Andes evidenciaron interesantes concentraciones de litio en aguas termales de Jujuy, Salta, Catamarca, San Juan y Neuquén.
El planeta entero mira hacia Argentina, el “país elegido” que atesora toneladas de “oro verde”. En paralelo, Argentina también está ganando una gran notoriedad por la presencia de este inesperado metal.