El crecimiento del endeudamiento empuja a cada vez más salteños a declararse en quiebra personal. Se trata de una salida extrema que implica años de exclusión financiera.
En Salta, el aumento del endeudamiento está llevando a un número creciente de personas a recurrir a la quiebra personal como último recurso ante la imposibilidad de afrontar sus compromisos financieros.
Según explicó la economista Miryam Giorgetti, asesora del Ministerio de Economía, hay casos en los que los ciudadanos acumulan deudas equivalentes a cuatro, cinco o hasta seis salarios, lo que vuelve inviable su cancelación en condiciones normales.
Qué implica declararse en quiebra
Al dialogar con Pasaron Cosas, la especialista detalló que esta herramienta permite reestructurar la deuda mediante un esquema de pagos ajustado a los ingresos, generalmente limitado a un porcentaje del salario.
Sin embargo, advirtió que las consecuencias son significativas: la persona queda fuera del sistema financiero por al menos cinco años, sin posibilidad de acceder a créditos, tarjetas o financiamiento.
Exclusión financiera y consecuencias a largo plazo
Además del impacto inmediato, la quiebra personal genera dificultades a largo plazo, ya que limita el acceso a herramientas básicas para el desarrollo económico personal, como créditos hipotecarios o préstamos productivos.
En este sentido, Giorgetti señaló que se trata de una medida extrema que refleja la profundidad de la crisis de endeudamiento.
Un fenómeno en crecimiento
El informe advierte que este tipo de situaciones ha tenido un crecimiento significativo en los últimos años, en línea con el aumento general de la morosidad y la dificultad para sostener los pagos.
La combinación de altas tasas de interés, caída de ingresos y acceso masivo al crédito configura un escenario donde cada vez más personas quedan atrapadas en deudas difíciles de revertir.

