Rubén Tapia Cabrera, presidente de la Asociación Norteña de Jubilados y Pensionados, visitó Pasaron Cosas, donde cuestionó duramente el funcionamiento del PAMI y advirtió por el impacto de la crisis en los afiliados salteños.
Afirmó que una mujer falleció mientras esperaba respuestas de la obra social. Según relató, se trataba de una afiliada con una enfermedad crónica que necesitaba asistencia, pero las autorizaciones “nunca llegaron”.
“Terminó falleciendo. En ese caso hubo una negligencia y un abandono de persona por parte de la obra social”, sostuvo Tapia Cabrera, al anticipar que se analiza avanzar con una presentación judicial por presunto abandono de persona.
El dirigente calificó como “pésima” la situación del PAMI y aseguró que los problemas no son aislados. Mencionó demoras en autorizaciones, turnos médicos, cirugías y prestaciones básicas, en un contexto de creciente malestar entre jubilados y pensionados.
También advirtió que los tiempos de espera pueden extenderse durante meses. “Cuando llegás a los tres meses tenés dos situaciones: o ya te curaste solo o ya no estás”, expresó, al remarcar que para una cirugía las demoras pueden llegar hasta los seis meses.
Otro de los puntos cuestionados fue el recorte en la cobertura de medicamentos. Tapia Cabrera señaló que muchos jubilados debieron realizar nuevos trámites para recuperar parte de los descuentos, pero no siempre logran acceder al 100% de cobertura.
“El jubilado no siempre está apto para la tecnología”, sostuvo, al advertir que los trámites digitales se convirtieron en una nueva barrera para los adultos mayores.
Además, vinculó la crisis sanitaria con el deterioro de los ingresos previsionales. Según afirmó, muchos jubilados que cobran la mínima están por debajo de la línea de indigencia, incluso con el bono.
“La enfermedad no espera, no tiene turno”, concluyó Tapia Cabrera, al reclamar respuestas urgentes para el sector pasivo.

