Enero fue el mes más crítico con la mayor concentración de crímenes: 70%. Peleas, consumos problemáticos y conflictos: una trama que se repite.
En apenas tres meses de este 2026, diez homicidios marcaron el pulso de la violencia en Salta y expusieron una trama que se repite: discusiones y enfrentamientos en la vía pública que escalan, consumos problemáticos y delitos que terminan en muerte. Con detenidos e imputados en la mayoría de las causas, el dato de fondo es otro: una violencia persistente.
El arranque del año fue brutal. El 1 de enero, en la ciudad de Salta, dos hechos dejaron en evidencia esa escalada. En el barrio Solidaridad, durante la madrugada, un joven de 25 años fue herido con un arma blanca en el tórax, en medio de una gresca entre grupos antagónicos y llegó sin vida al hospital Papa Francisco. Ese mismo día, pero por la tarde y en el barrio Juan Manuel de Rosas, un hombre de 39 años murió tras una pelea que incluyó golpes, con su hermano, de 28, dentro de una vivienda. La autopsia confirmó que murió por un shock hipovolémico producto de las lesiones.
La seguidilla continuó. El 3 de enero, en Embarcación, un joven de 22 años fue asesinado de una puñalada por otro de la misma edad, tras una ingesta de bebidas alcohólica. Murió por shock hipovolémico por lesión cardíaca con arma blanca. Dos días después, el 5, en General Pizarro, un hombre de 25 años fue interceptado por dos hombres mientras circulaba en motocicleta y golpeado hasta morir. Su cuerpo quedó tendido junto al rodado, con un cuadro de traumatismo torácico severo. El 7 de enero, nuevamente en la capital salteña, la violencia volvió a irrumpir en la vía pública. Fue en villa Juanita, sobre calle Samuel Quevedo al 1900, donde un hombre recibió una puñalada en el pecho en medio de una confrontación y murió poco después en el hospital San Bernardo. Hacia fines de ese mes, los escenarios cambiaron pero la lógica se mantuvo. El 27 de enero, en Rosario de la Frontera, un hombre murió tras una discusión en una vivienda donde ingerían bebidas alcohólicas. Herido, alcanzó a llegar por sus propios medios al hospital, pero falleció a causa de un shock hipovolémico. Un día después, el 28, en Joaquín V. González, un detenido murió tras ser agredido por al menos siete internos dentro de una comisaría y falleció luego en el hospital local, lo que expuso la violencia en contextos de encierro.
Además de homicidios simples, hay casos con calificaciones agravadas, como criminis causae y homicidio doblemente agravado por alevosía y participación.
Febrero sumó otro caso. En la madrugada del 6, en barrio Santa Cecilia, en la capital salteña, un hombre fue asesinado de una puñalada en el pecho cuando tres delincuentes intentaron quitarle el celular.
Lejos de frenarse, marzo volvió a mostrar la misma escena. El sábado pasado, en el barrio Santa Lucía, Santiago Ferrufino (24) conocido como "Pipa", fue asesinado de un disparo en circunstancias que se investigan. Ayer, en el barrio El Niño de Rosario de la Frontera, un hombre de 30 años murió tras ser apuñalado en el pecho durante una discusión.
Quién era el joven asesinado y el rol del motociclista acusado
La asistencia médica tras el crimen de un joven en el barrio Santa Lucía quedó en el centro de las dudas: vecinos denunciaron demoras en la llegada de la ambulancia, que habrían desencadenado desmanes que terminaron con una garita policial incendiada, dos efectivos lesionados y un joven atropellado, mientras que desde el sistema sanitario aseguran que el operativo se realizó "en tiempo y forma".
El hecho ocurrió el sábado por la tarde en inmediaciones de una cancha, donde en medio de un enfrentamiento un joven llegó en motocicleta y efectuó varios disparos. La víctima, Santiago Ferrufino, de 24 años, conocido como "Pipa", recibió un impacto. El informe preliminar de autopsia indicó que la muerte se produjo por una herida de arma de fuego en la zona torácica.
Varios hechos fueroncon múltiples agresores, con causas que tienen hasta siete imputados, lo que muestra dinámicas colectivas de violencia.
Según el Ministerio de Salud, el Centro de Salud de Santa Lucía cuenta con una base fija del SAMEC con ambulancia y médico, y el móvil fue despachado sin demoras. El parte indica que intervino el móvil 798 y que el herido fue trasladado a la morgue del hospital San Bernardo. Fuentes sanitarias señalaron que esos datos se registró el 911.
En paralelo, la causa es investigada por el fiscal penal Santiago López Soto. Un hombre mayor de edad que había sido detenido como presunto autor del disparo, y al que se le secuestró una moto será imputado hoy. La noche del sábado una mujer dijo: "Venía como loco en una moto con el arma en la mano. Buscaba a alguien".
Fuente: El tribuno

