En el marco de un operativo de vigilancia transfronteriza, efectivos de la Gendarmería Nacional concretaron un importante hallazgo de material explosivo de alta peligrosidad en las cercanías de la localidad de San Antonio de los Cobres, provincia de Salta. El procedimiento tuvo lugar durante tareas de patrullaje preventivo sobre el límite internacional con Chile, una zona caracterizada por su compleja geografía y la intensa actividad minera.
Tras una minuciosa inspección del terreno, las fuerzas de seguridad detectaron un cargamento abandonado que sumaba más de 120 kilos de material de uso minero. El inventario de lo incautado detalla la presencia de cartuchos de Gelodinamita, rollos de mecha y bolsas de cemento expansivo, elementos que, si bien son comunes en la industria extractiva para la fragmentación de roca, representan un riesgo crítico para la seguridad pública si se encuentran fuera de los protocolos de trazabilidad y custodia legal.
Un operativo coordinado
La detección y el aseguramiento del material requirieron el despliegue de diversas capacidades especializadas de la fuerza federal. En el terreno trabajaron de forma conjunta:
Escuadrón 22 “San Antonio de los Cobres”: Responsable de la jurisdicción y el patrullaje inicial.
Unidad de Reconocimiento de Santiago del Estero: Que aportó apoyo logístico y táctico en la zona de frontera.
Unidad de Desactivación de Explosivos de Gendarmería Nacional: Personal técnico encargado de la manipulación segura y el peritaje del material sensible para evitar detonaciones accidentales.
"El hallazgo de estos elementos sin la debida documentación ni medidas de seguridad mínimas activa de inmediato los protocolos de emergencia para proteger tanto a los efectivos como a las comunidades cercanas", señalaron fuentes vinculadas al operativo.
Intervención Judicial
Debido a la naturaleza de los elementos hallados y la posible infracción a la Ley de Armas y Explosivos, tomó intervención directa la Fiscalía Federal de Salta. El organismo judicial ha iniciado las actuaciones correspondientes para determinar la procedencia del material y establecer si el cargamento estaba vinculado al contrabando transfronterizo o a la explotación minera irregular en la región. Por el momento, el material permanece bajo custodia técnica mientras se avanza en las pericias químicas y de fabricación.

