Tras el anuncio de la creación de la Ruta de los Diques en Salta, el intendente de La Caldera, Diego Sumbay, destacó el potencial turístico y económico del dique Campo Alegre y sostuvo que las inversiones en infraestructura podrían beneficiar tanto a su municipio como a otras localidades del área metropolitana y el Valle de Lerma.
En diálogo con Sin Vueltas, de InformateSalta, el jefe comunal señaló que la puesta en valor del dique permitiría impulsar el desarrollo local y generar nuevas oportunidades vinculadas con el turismo.
“Si nosotros invertimos en el dique Campo Alegre, nos beneficia a nosotros, pero también puede beneficiar a los municipios aledaños. Si se pueden concretar las inversiones que necesita, podemos generar un beneficio y un desarrollo local para todos los municipios del área metropolitana y del Valle de Lerma”, expresó.
Sumbay también valoró la iniciativa provincial y remarcó la necesidad de acompañar el proyecto con obras que permitan aprovechar los atractivos naturales de la zona y generar fuentes de trabajo.
En ese sentido, destacó la riqueza paisajística y ambiental de La Caldera, aunque advirtió que todavía se necesita infraestructura para mejorar las condiciones de los espacios turísticos.
“Nosotros tenemos en La Caldera un municipio que tiene una riqueza medioambiental, una riqueza de paisaje enorme, pero necesitamos infraestructura. Es necesaria porque necesitamos que los lugares turísticos estén en condiciones”, afirmó.
En ese marco, adelantó que busca impulsar actividades deportivas en conjunto con otros municipios, con competencias de vela, canotaje y natación en aguas abiertas.
Según sostuvo, este tipo de propuestas permitiría atraer visitantes y dinamizar la economía de las localidades involucradas. “El objetivo es que la capacidad hotelera esté colmada, que los centros gastronómicos trabajen, que los artesanos y los comerciantes también se beneficien”, señaló.
Sin embargo, el intendente remarcó que el desarrollo turístico debe ir acompañado de medidas para proteger el ambiente. En ese sentido, destacó que La Caldera cuenta con una importante riqueza natural y más de 240 especies de aves, lo que también abre posibilidades para el avistamiento de aves y otras actividades vinculadas con la naturaleza.
“Tenemos un concepto de no dejar rastro. El turismo y la infraestructura que se planteen no deben generar contaminación del agua, para que podamos aprovechar ese recurso y esa belleza del ecosistema”, afirmó.
Por último, mencionó la posibilidad de habilitar actividades recreativas en el agua, como paseos en bote y bicicletas acuáticas. Para ello, deberán gestionar las autorizaciones correspondientes para utilizar el espejo de agua con fines recreativos.

