Después de 44 años, la ciudad de Salta concreta un hecho histórico en reconocimiento a sus caídos en la Guerra de Malvinas. Los restos de los héroes Mario Rolando Alancay, Ramón Vicente Fabián y Bernardino Isidoro Campos serán trasladados desde un nicho común a un monolito especial ubicado en la entrada principal del cementerio municipal San Antonio de Padua.
La decisión del intendente Emiliano Durand marca un antes y un después en la forma en que la ciudad honra a sus veteranos caídos. Se trata de la primera vez que en Salta se realiza una obra de estas características, destinada a jerarquizar el recuerdo de quienes dieron su vida por la patria.
El nuevo espacio conmemorativo incluye la construcción de un monolito tipo mausoleo, acompañado por cadenas simbólicas, una llama votiva permanente, iluminación especial y mástiles, elementos que refuerzan el carácter solemne del homenaje.
Durante el acto, se destacó que esta obra representa “un acto de justicia, soberanía y salteñidad”, poniendo en valor la memoria de los tres combatientes, cuyos restos permanecieron durante décadas en la tercera galería del cementerio De la Santa Cruz.
Cabe recordar que, según la Ley Nacional 24.950, todos los caídos en combate durante la Gesta de Malvinas de 1982 son considerados héroes nacionales. Sin embargo, hasta ahora, los tres salteños no contaban con un espacio acorde a ese reconocimiento.
Historias de los héroes
Ramón Vicente Fabián, soldado conscripto nacido el 17 de febrero de 1963, falleció el 2 de mayo de 1982 tras el hundimiento del Crucero General Belgrano, alcanzado por torpedos del submarino británico Conqueror.
Bernardino Isidoro Campos, cabo primero nacido el 14 de octubre de 1949, también perdió la vida en el mismo ataque al Crucero General Belgrano.
Por su parte, Mario Rolando Alancay, cabo principal, murió el 3 de mayo de 1982 a bordo del Aviso Alférez Sobral, mientras participaba en una misión de rescate de un piloto eyectado. Sus restos fueron trasladados a Salta pocos días después de su fallecimiento.
Con este nuevo monumento, la ciudad no solo resignifica el lugar de descanso de estos héroes, sino que también consolida un espacio de memoria colectiva para las futuras generaciones.

