El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, expuso sus diferencias y coincidencias con el Gobierno nacional durante una entrevista, donde reclamó mayor equidad en la distribución de recursos y alertó por el impacto que los recortes nacionales tienen en la provincia.
En la conversación, el mandatario provincial abordó distintos ejes, desde su vínculo con el presidente Javier Milei hasta la situación económica del país, la reforma laboral y el rol de los gobernadores en el escenario político actual.
Reclamo por federalismo y coparticipación
Al referirse a sus diferencias con el jefe de Estado, Sáenz sostuvo que el principal debate tiene que ver con el federalismo y la igualdad de oportunidades entre las distintas regiones del país.
“El que vive en lo más profundo del norte argentino tiene que tener el mismo derecho a la salud, a la justicia, a la educación y a la seguridad que el que vive en la Capital Federal y en Buenos Aires”, expresó.
En ese sentido, defendió el concepto de justicia social vinculada a la movilidad ascendente y explicó que Salta enfrenta dificultades estructurales pese a su potencial económico.
“Vengo de una provincia rica, pero lamentablemente pobre por falta de oportunidades y de inversiones”, afirmó.
Impacto de la caída de la recaudación
Durante la entrevista, el gobernador también se refirió al efecto que la caída de la recaudación nacional está teniendo en las finanzas provinciales.
“Este mes perdimos cerca de 9,5 en coparticipación. La caída del consumo impacta fuertemente en el IVA”, explicó. Según detalló, la provincia viene registrando pérdidas cercanas a los 8.000 millones de pesos por mes.
Sáenz advirtió que esa situación repercute directamente en áreas sensibles de la gestión, como el sistema de salud, el transporte público y la continuidad de las obras públicas.
Apoyo a la gobernabilidad, pero con críticas
Al analizar las reformas impulsadas por el Gobierno nacional, el mandatario recordó que desde Salta acompañaron en el Congreso las iniciativas del oficialismo para garantizar gobernabilidad.
“Apoyamos darle gobernabilidad al Gobierno para que pueda llevar adelante su plan económico. Lo hicimos convencidos, pero las expectativas hasta el día de hoy no se cumplieron. Los motores de la economía están parados: el consumo, la inversión y las exportaciones”, sostuvo.
En relación con la reforma laboral, Sáenz reconoció algunos puntos de coincidencia con la administración de Milei. “Hay voluntad de reformar cosas que no funcionan. Uno analiza la reforma laboral y se pregunta si realmente funcionó para el trabajador. Yo creo que no”, señaló.
Reforma tributaria y medidas provinciales
El gobernador también planteó la necesidad de avanzar en una reforma tributaria a nivel nacional.
“El régimen tributario es fundamental. Hay impuestos que son totalmente distorsivos”, indicó.
En esa línea, remarcó que Salta ya avanzó en algunas medidas para aliviar la carga impositiva, como la reducción del impuesto a los ingresos brutos y la adhesión al régimen de transparencia fiscal.
“El consumidor puede ver en el ticket cuánto cobra cada impuesto. Eso es lo lógico”, explicó.
Relación con Milei y visión del Estado
Consultado sobre su relación personal con el presidente, Sáenz aseguró que mantiene un buen vínculo con Milei, aunque reconoció que existen diferencias de fondo.
“Tengo una relación personal muy buena con el presidente. Hay cosas con las que no estoy de acuerdo y nunca voy a estar de acuerdo”, afirmó.
Entre esos puntos, mencionó su postura respecto del rol del Estado y la defensa de los servicios públicos. “Yo sí creo en las universidades públicas, en el sistema público de educación y en la salud pública”, subrayó.
Obras públicas y transporte
El mandatario provincial también describió las dificultades que enfrenta la gestión diaria ante la reducción de recursos nacionales.
“Es muy difícil llevar adelante una provincia que se tiene que hacer cargo de la seguridad, de la justicia, de la educación y de la salud pública, pero no te dan los recursos”, advirtió.
Además, señaló que las obras públicas se encuentran paralizadas por deudas con las empresas desde octubre, lo que complica la continuidad de los proyectos y la confianza del sector privado.

