La presidenta de la Cámara de Propietarios de Farmacias de Salta, Susana Carrasco, expresó su preocupación por la fuerte caída en la venta de medicamentos y aseguró que el principal motivo es la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores.
Las farmacias atraviesan un escenario complejo, marcado por menores ventas, aumentos mensuales de precios y dificultades financieras.
Carrasco indicó que las compras de medicamentos en efectivo cayeron alrededor de un 20% y que la mayoría de los clientes opta por pagar con tarjeta de crédito, débito o transferencias. "La gente no está comprando medicamentos por falta de plata", resumió.
En ese contexto, explicó que, aunque los incrementos de precios suelen estar alineados con la inflación y se aplican de manera similar en todo el país, los consumidores comenzaron a priorizar qué medicamentos adquirir. "Llevan el que tiene descuento por obra social y el que no tiene cobertura prefieren dejarlo. Si tienen una receta con varios medicamentos, compran los que tienen mayor cobertura o los que son de suma urgencia", sostuvo.
La titular de la Cámara remarcó que también cambió el comportamiento de compra. "Antes alguien llevaba el medicamento para la gripe y además una vitamina o un polivitamínico. Hoy eso ya no ocurre", ejemplificó.
A esta situación se suma la fuerte caída en las denominadas ventas accesorias, que históricamente ayudaban a las farmacias a afrontar sus costos operativos. "La venta de accesorios, perfumería y medicamentos de venta libre también está muy baja", advirtió.
¿Cómo está la situación con las prepagas?
En relación con las prestaciones de salud, Carrasco señaló que las farmacias esperan cobrar el próximo 31 de julio tres quincenas que permanecen atrasadas por parte de algunas prepagas. En cambio, destacó que el IPS mantiene una situación regular y que, cuando existen demoras, suelen ser de apenas unos días.
Respecto al resto de las obras sociales, explicó que la mayoría cumple con los plazos habituales de pago. "Si la obra social liquida de forma mensual, nosotros facturamos mensualmente y cobramos a los 30 días; en el mejor de los casos, algunas prepagas pagan a los 15 días", precisó.
Sin embargo, advirtió que esa modalidad genera un fuerte desfasaje financiero para las farmacias. "Nosotros tenemos con nuestros proveedores un plazo máximo de pago de 30 días. Si no estamos financieramente estables, nos resulta muy difícil sostener el sistema de seguridad social", afirmó.
Por último, Carrasco cuestionó la elevada carga tributaria que afronta el sector. "La carga impositiva nos mata. Ingresos Brutos, Impuesto a las Ganancias y los impuestos provinciales representan montos excesivos. Salta es una de las provincias más caras impositivamente hablando", concluyó.

