La diputada Mirtha Miller presentó un proyecto para que la Provincia incorpore dos embarcaciones especiales destinadas a asistir a pobladores de San Martín, Orán y Rivadavia. Los antecedentes de las inundaciones y una experiencia europea reabren el debate sobre cómo responder a las emergencias climáticas.
Las inundaciones vuelven a poner en evidencia una de las dificultades más graves que enfrenta el norte de Salta durante la temporada de lluvias: la imposibilidad de llegar a las familias que quedan aisladas cuando las crecidas de los ríos y los caminos anegados interrumpen la comunicación con los parajes rurales. Frente a ese escenario, la diputada provincial Mirtha Miller impulsó un proyecto para solicitar la adquisición de dos aerolanchas destinadas a reforzar los operativos de emergencia.
La iniciativa, presentada por la legisladora del bloque Todos por Salta, propone que el Poder Ejecutivo provincial, a través del Ministerio de Seguridad, incorpore dos embarcaciones tipo airboat, también conocidas como hidrodeslizadores o aerobotes. El objetivo es brindar cobertura y asistencia a las familias que quedan incomunicadas por las inclemencias del tiempo en los departamentos General San Martín, Orán y Rivadavia.
Las crecidas del Pilcomayo y el Bermejo, junto con las lluvias intensas tíícas de la temporada, que temen se agraven con el fenónemo del Súper Niño, afectan periódicamente a comunidades rurales y originarias del norte provincial. En esos lugares, las distancias, la falta de caminos transitables y la dificultad para cruzar sectores inundados pueden convertir una emergencia climática en una situación de aislamiento prolongado.
En marzo de 2026, el Gobierno de Salta desplegó operativos terrestres, fluviales y aéreos para asistir a familias afectadas por la crecida del Bermejo y las precipitaciones. Las tareas estuvieron coordinadas por los ministerios de Desarrollo Social y Seguridad, junto con los municipios involucrados.
El 11 de marzo, el Ejecutivo informó que las crecidas de los ríos que atraviesan la provincia obligaban a mantener un monitoreo permanente y a organizar asistencia para los parajes que no podían ser alcanzados por tierra. En algunos sectores, incluso, los vuelos debieron quedar supeditados a la autorización de Aviación Civil y a que las condiciones meteorológicas permitieran operar con seguridad.
Durante abril, otros operativos en Rivadavia Banda Sur utilizaron tractores, lanchas y gomones para llegar a comunidades de la costa del Bermejo y el Teuco. Según informó oficialmente la Provincia, una de esas intervenciones permitió asistir a familias de seis parajes, mientras que los operativos aéreos habían alcanzado a unas 500 familias de distintas comunidades.
Estos antecedentes muestran que la asistencia requiere combinar diferentes medios de transporte y que no siempre existe una única alternativa para llegar a los pobladores. También explican por qué el pedido de incorporar equipamiento específico vuelve a instalarse en la agenda legislativa.
Cómo funcionan las aerolanchas y por qué podrían ser útiles
Los airboats son embarcaciones de fondo plano impulsadas por una hélice aérea, generalmente ubicada en la parte trasera y protegida por una estructura. A diferencia de las lanchas convencionales, que utilizan una hélice sumergida, su sistema de propulsión permite navegar en aguas poco profundas y desplazarse por sectores con vegetación acuática, barro y superficies inundadas.
Estas características pueden resultar útiles en zonas donde la profundidad del agua, los sedimentos o la vegetación dificultan el acceso de otras embarcaciones. En una emergencia, podrían servir para trasladar personal de rescate, evacuar personas y llevar alimentos, agua potable, medicamentos y otros insumos esenciales.
Sin embargo, su desempeño depende de las características de cada terreno y de las condiciones del agua. No son vehículos aptos para cualquier tipo de inundación: las corrientes intensas, los obstáculos sumergidos, los vientos y la capacidad de carga deben evaluarse antes de utilizarlos. También requieren operadores capacitados, mantenimiento y protocolos de seguridad.
Por eso, antes de avanzar con la compra, sería necesario determinar qué modelos se adaptan mejor a los cursos de agua y a los terrenos inundables de San Martín, Orán y Rivadavia, además de definir dónde quedarían apostados y qué organismo estaría a cargo de su funcionamiento.
El antecedente europeo: Aerodeslizadores para emergencias
La búsqueda de alternativas para intervenir durante inundaciones también tiene antecedentes en Europa. En noviembre de 2025, Euronews presentó un proyecto de investigación desarrollado en Italia para mejorar las capacidades de los aerodeslizadores en situaciones de emergencia.
Estos vehículos, conocidos como hovercraft, se diferencian de las aerolanchas convencionales porque se sostienen sobre un colchón de aire generado por ventiladores. Esa tecnología les permite desplazarse sobre el agua y sobre determinadas superficies terrestres, como barro y terrenos anegados, donde otros medios de transporte pueden encontrar dificultades.
El proyecto europeo, desarrollado con la participación de especialistas en ingeniería naval, mecánica y dinámica de fluidos, contemplaba aplicaciones vinculadas con el rescate, la investigación ambiental y la respuesta ante inundaciones. También remarcaba la importancia de la formación de los pilotos para operar los vehículos y acercarse de manera segura a las personas que necesitan ayuda.
La experiencia constituye un antecedente tecnológico para evaluar soluciones de movilidad en emergencias, aunque no significa que un aerodeslizador y una aerolancha sean equivalentes. Son sistemas diferentes y su utilidad para el norte salteño debería establecerse mediante un análisis técnico específico.
Prepararse antes de que llegue la emergencia
El pedido de Miller excede la compra de dos vehículos, ya que urge conocer qué recursos necesita el Estado para responder cuando las inundaciones dejan a comunidades enteras sin comunicación terrestre.
La prevención de los desastres climáticos incluye el monitoreo de los ríos, las alertas tempranas, la planificación de evacuaciones y las obras de infraestructura. Pero también requiere contar con medios de transporte adecuados para llegar a los lugares donde las rutas y los caminos dejan de ser transitables.
En ese contexto, la incorporación de aerolanchas podría complementar los recursos que ya utilizan los equipos provinciales, siempre que se compruebe su conveniencia operativa y económica.
En marzo de 2026, el Ministerio de Salud Pública informó que desplegó equipos para brindar atención médica, vacunación, controles nutricionales y entrega de insumos esenciales a poblaciones aisladas por los desbordes de los ríos Bermejo y Teuco. Las intervenciones muestran que la emergencia no termina cuando baja el agua: también es necesario sostener la asistencia sanitaria y acompañar a quienes sufrieron pérdidas materiales.

