La preocupación apunta tanto a la continuidad de los tratamientos como a la situación de quienes brindan servicios y todavía esperan cobrar por el trabajo realizado. En ese contexto, el sector insiste en visibilizar una problemática que, según advierten, sigue acumulando dificultades y afecta la atención y el acompañamiento de las personas con discapacidad.