Fue una figura clave dentro del Centro de Residentes Vallistos y Puneños, institución desde la cual impulsó y sostuvo celebraciones emblemáticas como el Día de la Tradición.
Este jueves dieron a conocer la muerte de Severo Báez, uno de los bagualeros y copleros más representativos de Salta, referente indiscutido del canto ancestral del noroeste argentino. La información fue confirmada por la Sociedad Argentina de Locutores (SAL), entidad que mantiene un vínculo cercano con Viviana Báez, hija del difunto y que dio a conocer la triste noticia en las últimas horas.
Severo Báez fue, durante décadas, un incansable difusor de la copla y la baguala, expresiones profundas de la identidad del norte argentino. Junto a su esposa, Rafaela Gaspar, dedicó su vida a preservar y transmitir las costumbres ancestrales de los Valles Calchaquíes y la Puna, convirtiéndose en referentes indiscutidos de la cultura popular.
Uno de los espacios más significativos de su legado fue su casa en Villa Primavera, en la ciudad de Salta, que cada 1° de agosto se transformaba en un lugar de encuentro abierto a la comunidad para la tradicional celebración de la Pachamama, ceremonia que año tras año convocaba a vecinos, artistas, copleros, turistas y medios de comunicación.

