Detrás de su puesto ambulante hay un trabajo continuo que comienza la noche anterior con la elaboración de la materia prima, asegurando las condiciones de conservación e higiene. Tras cumplir su jornada comercial en la vía pública, el joven regresa a su casa brevemente para almorzar antes de emprender viaje hacia el instituto donde continúa su formación académica por la tarde y noche.
El motor de su rutina diaria es la vocación docente. Actualmente cursa el tercer año de dos carreras de forma simultánea: el Profesorado de Economía y el Profesorado de Matemática. Reconocido por sus compañeros por su contracción al estudio y su ayuda brindada en materias complejas, proyecta cursar el último año y realizar sus residencias durante el próximo ciclo lectivo para graduarse.
Su historia refleja la realidad de muchos jóvenes que buscan salir adelante mediante el trabajo independiente y la educación. Quienes deseen colaborar con su proyecto formativo y probar sus elaboraciones pueden encontrarlo todas las mañanas en la intersección de Pueyrredón y Laprida.

