La crisis del transporte volvió a poner sobre la mesa una propuesta que el sector comercial impulsa desde hace años: avanzar hacia el horario corrido para reducir la congestión urbana y mejorar las condiciones laborales.
La suspensión de los colectivos nocturnos no solo expuso los problemas del transporte público. También reactivó una discusión que lleva años en Salta: la implementación del horario corrido para la actividad comercial y administrativa.
El secretario gremial del Sindicato de Empleados de Comercio, Ángel Ortiz, dialogó con Pelo y Barba por Aries y sostuvo que la ciudad necesita revisar la organización de sus horarios para adaptarse a una realidad urbana cada vez más compleja.
Menos viajes y más tiempo para los trabajadores
Según explicó, el esquema actual obliga a miles de empleados a salir temprano de sus hogares, regresar al mediodía y volver a trasladarse por la tarde, generando una fuerte presión sobre el transporte público.
Ortiz aseguró que el horario corrido permitiría optimizar los desplazamientos, reducir la congestión en el centro y mejorar la calidad de vida de los trabajadores.
Una transformación más amplia
Para el dirigente, el cambio no debería limitarse al comercio. También tendrían que involucrarse organismos públicos, entidades financieras y distintos servicios que hoy concentran gran parte de la actividad en horarios similares.
El planteo apunta a una reorganización integral de la ciudad que permita distribuir mejor la circulación de personas y disminuir la saturación que se registra en las horas pico.
Mientras continúa la incertidumbre por los colectivos nocturnos, el debate sobre cómo funciona Salta vuelve a instalarse en la agenda pública.

