Detienen en Salta al imputado por el crimen de Milagros Basto ocurrido en Córdoba

Detienen en Salta al imputado por el crimen de Milagros Basto ocurrido en Córdoba

Javier Grasso estaba prófugo desde el pasado 6 de julio, cuando encontraron el cuerpo sin vida de la mujer en un departamento de Bº Centro. Por este hecho también se encuentra detenido su hermano, Horacio.

En un operativo en la provincia de Salta detuvieron a Javier Grasso, quien se encontraba prófugo de la Justicia desde el pasado 6 de julio, cuando se encontró el cuerpo sin vida de Milagros Basto en un placard ubicado en su departamento del barrio Centro de la ciudad de Córdoba.

Tras una investigación iniciada en 2025 por el Departamento Homicidios, donde se incluyó el seguimiento de líneas telefónicas, el análisis de distintos medios tecnológicos y el trabajo coordinado con Interpol, se logró avanzar con la localización de Grasso.

A partir de estas tareas se estableció que el individuo había estado en Buenos Aires y que también se había desplazado por Perú y Bolivia, por lo que se articuló un trabajo conjunto con personal de la provincia de Buenos Aires y con fuerzas de los países antes mencionados.

En ese marco, personal de Gendarmería Nacional que realizaba patrullajes y controles en la localidad de Senda Hachada, en la provincia de Salta, cerca de la intersección de las rutas nacionales 34 y 81, observó a un individuo en cercanías del límite con Bolivia.

Al verificar sus datos en la base del Departamento Homicidios de Córdoba, constataron mediante su identidad que registraba un pedido de captura internacional, por lo que efectivos del Escuadrón 52 Tartagal de Gendarmería Nacional procedieron a su detención.

Según el informe policial, Javier Grasso ya fue imputado por la Fiscalía a cargo del Dr. José Bringas por el crimen de Milagros Basto, hecho por el cual también se encuentra detenido su hermano, Horacio Grasso.

El crimen que se les imputa a los Grasso

Todo comenzó cuando familiares de Milagros Basto denunciaron su desaparición entre noviembre y diciembre de 2024.

Desde ese momento se realizaron diversos operativos de búsqueda, todos con resultado negativo, hasta que a mediados de julio del año 2025 unos albañiles, que realizaban reparaciones dentro de la vivienda de Grasso —quien cumplía prisión domiciliaria por el crimen de Facundo Novillo Cancinos— hallaron un placard que estaba sellado con cemento, por lo que dieron aviso a la Policía.

Tras derrumbar el bloque, los agentes encontraron el cuerpo de Basto, el que lograron identificar luego de varias semanas en las que la duda persistió debido al avanzado estado de descomposición del cadáver.

Tras los primeros resultados de las pericias se pudo determinar finalmente que era el cuerpo de la joven mujer y la autopsia confirmó que la joven fue asesinada hacía seis meses, momento en el que desapareció.

La prisión domiciliaria que nadie controló

Entre marzo de 2021 y junio de 2025, la tobillera electrónica que debía tener colocada en su prisión domiciliaria el ex policía Horacio Grasso, condenado a 27 años de prisión por el brutal asesinato de Facundo Novillo Cancino, ocurrido en 2007, sonó 255 veces, lo que equivale a un promedio de más de una vez por semana.

De esa manera Grasso gozó una insólita prisión domiciliaria durante cuatro años, luego que el juez de Ejecución Penal de Río Cuarto, Gustavo Echenique Esteve, se la otorgó dos veces a raíz de supuestas patologías cardíacas y psiquiátricas (por el consumo de drogas) que padecería Grasso.

En 2019, Grasso abandonó la cárcel de Río Cuarto y se instaló en la casa de su madre en el barrio General Paz, de la ciudad de Córdoba. En junio de ese año, golpeó a la mujer y fue internado un día en un neuropsiquiátrico. De manera extraña, la Justicia lo devolvió a ese mismo domicilio. Dos meses después fue acusado por violencia de género por su exabogada y entonces novia, lo que terminó por llevarlo de nuevo a prisión.

Según publicó Cadena 3, Grasso logró que lo trasladaran a Río Cuarto y otra vez quedó bajo la jurisdicción del juez Echenique Esteve. En marzo de 2021, el magistrado le dio, de nuevo, el beneficio de la prisión domiciliaria, pese a que la primera vez había violado los requisitos mínimos para mantenerlo.

Esta vez, Grasso puso como domicilio el departamento 3 B del edificio de la calle Buenos Aires 315, a dos cuadras de la plaza San Martín, de la ciudad de Córdoba.

Se trata de un edificio que supo ser epicentro de otra noticia policial, cuando en julio de 2002 un grupo comando copó el inmueble, ascendió hasta un departamento y se llevó secuestrado a un adolescente de 14 años, familiar de un poderoso financista de Córdoba. Un día después, tras el pago del rescate, fue liberado en la provincia de Buenos Aires.

Cuando Grasso propuso este departamento para gozar de su nueva prisión domiciliaria, el Servicio Penitenciario elaboró un informe socioambiental negativo: le indicaron al juez que ese lugar no era el más adecuado para cumplir un régimen de este tipo. Se trata de un departamento de unos 40 metros, ubicado en una zona muy concurrida de la ciudad.

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