El tesorero de la Cámara de Hoteleros y Gastronómicos de Salta consideró positivo el arribo de 356.000 turistas en enero, aunque advirtió que el sector atraviesa una situación crítica por los altos costos, la baja rentabilidad y la pérdida de competitividad. Además, apoyó el pedido de los bodegueros para revisar la tolerancia cero en alcoholemia por su impacto en el consumo gastronómico.
El tesorero de la Cámara de Hoteleros y Gastronómicos de Salta, Mariano GarcíaCainzo, aseguró que los 356.000 turistas que llegaron a la provincia durante enero representan un buen número, especialmente en el complejo contexto económico nacional y en un mercado turístico cada vez más competitivo.
“En el contexto que estamos viviendo a nivel nacional y como destinos, es un buen número”, afirmó en diálogo con FM Profesional, aunque aclaró que el análisis no puede limitarse solo a las estadísticas. “Hoy estamos compitiendo con el mundo entero para que el turista nos elija”, sostuvo.
Sin embargo, advirtió que, más allá de los niveles de ocupación, la principal preocupación del sector es la rentabilidad. Según explicó, el turismo salteño viene atravesando más de un año de baja actividad, con ocupaciones irregulares y costos que hacen cada vez más difícil sostener las empresas.
En ese sentido, señaló que la carga impositiva concentra cerca del 90% de los costos del sector. “El IVA del 21% en servicios, Ingresos Brutos, impuestos bancarios y comisiones por ventas con tarjeta nos quitan competitividad frente a destinos como Brasil o Uruguay, donde existen beneficios fiscales para el turismo”, remarcó.
García Cainzo también relativizó las comparaciones con otras provincias del NOA, como Jujuy, al explicar que Salta cuenta con más de 23.000 plazas hoteleras, incluso más que varias provincias completas. “No se puede analizar solo la ocupación. Podemos estar llenos y no ser rentables”, afirmó.
Respecto a la promoción turística, valoró el regreso de la provincia a ferias internacionales, aunque insistió en que sin presupuesto no hay resultados sostenidos. “La presencia debe ser constante. Si no hay continuidad, se pierden mercados como Chile o San Pablo”, indicó.
En relación al desempeño turístico de Jujuy, que según datos del sector tuvo mejores niveles de ocupación durante la temporada, García Cainzo advirtió que no se trata de una comparación lineal. Explicó que solo la ciudad de Salta cuenta con más plazas hoteleras que toda la provincia jujeña, con unas 23.000 camas, lo que condiciona cualquier análisis porcentual. “Salta es uno de los destinos más consolidados del país en cantidad de plazas. Por eso no alcanza con mirar la ocupación: lo que realmente importa es la rentabilidad”, señaló, y remarcó que los datos deben cruzarse para lograr un diagnóstico más profundo del sector.
Finalmente, respaldó el pedido de bodegueros para revisar la tolerancia cero de alcoholemia, al considerar que la medida afectó al consumo en restaurantes. “Salir a comer y no poder tomar una copa de vino impacta directamente en la gastronomía. Es un tema sensible que debe analizarse con especialistas, sin descuidar la seguridad vial”, concluyó.

